20.4.07

Balas con alas de mariposa




Chuang Chou soñó un día que era una mariposa que revoloteaba de acá para allá, consciente de seguir sus apetencias, exactamente como lo haría una mariposa. No sabía que era Chuang Chou. De repente se despertó y volvió a ser demostrablemente Chuang Chou. Pero ahora ya no sabe si es Chuang Chou que soñó que era una mariposa o si es una mariposa que sueña que es Chuang Chou.

Chuang Tzu (369 – 290 a.C.)


He visto en esta semana un mosaico cuyas partes se han constituido como algo de lo más perturbador. He visto cómo un joven estudiante surcoreano asesinó a sus compañeros y profesores, y finalmente se mató a él mismo en una tormenta de odio y alienación. Una de sus víctimas, el profesor Liviu Librescu, un rumano de origen judío quien había sobrevivido a la ocupación nazi, al campo de concentración, al ghetto y al régimen comunista, murió bloqueando la puerta de su aula para darle tiempo a sus alumnos de escapar por la ventana. He visto cómo se fue diluyendo la lucha de los docentes – y de toda una sociedad - a manos de los mecanismos represivos de un gobernador y sus cohortes, quienes han apostado – y con razón – al ejercicio del olvido que en este país es deporte nacional. He visto cómo la muerte de aquel maestro pasó de motorizar manifestaciones a elevar los picos de rating de un burdo programa de baile, en manos de un conductor que ha tenido negocios con el mismo gobernador que ordenó darle la muerte al muerto. Ahora el rostro de la víctima es un cartel colgado del cuello de una bailarina que pide por los humildes, protegidos de su esposo, hinchada reciclada de otros tantos actos, tan bizarros como dudosos. He visto las promesas faraónicas de obras que traerán la energía a un continente al que hace mucho se le apagó la luz, eso si se arreglan las disputas sobre quién sale primero en la foto general. He visto a un gol hablar de otro gol, sin ser lo mismo, apadrinado desde alguna clínica cool de Palermo por un dios cada vez más mortal, obeso y decadente, rodeado de sacerdotes que transmiten sus palabras y de adoradores que lo siguen a donde va, esperando ver entre los flashes la reaparición de su Mesías. He visto tempestades y plagas de mosquitos, para llegar a la conclusión que los funcionarios públicos podrían encontrarse en el mismo Apocalipsis y aún así relativizar la gravedad de la situación. He visto mi reflejo en el espejo, donde aparezco con más canas, aunque siempre en el mismo lugar, como esa agua estancada que sólo sirve para engendrar insectos. He visto en mis sueños soñar otros sueños, y luego despertarme, y repetir el despertar, y preguntarme si me queda seguir despertando, o esto es el fin del sueño. Y si eso es bueno, y si eso es malo. He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, muriéndose de hambre histéricas, desnudas/Arrastrándose por las calles negras a la madrugada buscando una droga furiosa...He visto todo esto, y aún así, no creo haber visto nada. Quién te ha visto y quién TV. Me pregunto por dónde andará la mariposa de Chuang. Balas con alas de mariposa, se titulaba una canción de los Smashing Pumpkins. Vaya metáfora.


2 Comments:

Blogger nat said...

buenísimo texto!
la verdad que abisma todo lo que puede condensar una semana/un mes/un país/un mundo/la tele/la poesía/la música/...

20.4.07  
Blogger Moebius said...

Gracias. Lo cierto es que la idea surgió en ese entrevero del sueño y la vigilia, y me lo tuve que sacar de encima, de forma bastante febril, acelerada. Me alegro que te haya gustado.

22.4.07  

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