16.5.07

Me gusta cuando votas porque estás como ausente...



¿No están podridos de tener que bancarse las notas y las interminables entrevistas a los candidatos a jefe de gobierno de Capital? Es decir, es algo que ni siquiera preocupa a los que viven ahí, y resulta que el resto de nosotros no-porteños tenemos que estar al tanto de hasta la más minúscula de las artimañas politiqueras de semejante manga de cretinos. Y lo peor son las propagandas que declaran con corrección política y tonito moralista la actitud porteña, esa por la cual la gente de Capital tira la basura en los cestos públicos, deja sentarse a las embarazadas en los colectivos y se ajusta el cinturón de seguridad cada que vez que sale a manejar. Sería gracioso si no fuera tan patético. El aire de BA tiene olor a podrido, la basura está desparramada por la calles y es visitada por los cartoneros y las ratas, la gente te trata como el orto - ¡no se les ocurra pedir direcciones a los quiosqueros! -, el tráfico es demencial y eso cuando está tranquilo, los subtes andan como el ojete, los trenes andan como el ojete, y a la Casa Rosada recién ahora le pintaron la parte de atrás, por eso de las elecciones, porque si no lo único repintado era la fachada, como para caretearla ¿viste? Si quieren actitud porteña, vean lo que pasó en Constitución. Para los neófitos, cuando se atrasan los trenes – o sea, casi siempre – las personas se inquietan y en improvisada asamblea deciden democráticamente prender fuego y que todo se vaya a parar al carajo. Para los que hemos utilizado el servicio – mentira, el servicio nos suele utilizar a nosotros – de manera regular, no es sorpresa. Recordaré siempre con nostalgia aquella vez que llegué a tiempo para tomar el tren a La Plata y alertado por el amontonamiento – más del acostumbrado – entre la muchedumbre escuché “prendieron fuego el vagón”. Y en una muestra de empirismo recalcitrante ahí estaba nomás, la llamarada más grande que he visto en mi vida. Terminé viajando en colectivo de dorapa, rodeado de miserables que, al igual que yo, habían rápidamente asimilado el caos y sólo esperaban volver a sus puertos seguros. Me aterró pensar en lo fácil que todo se olvidaba. Me aterró pensar que la única diferencia/ventaja con aquellos, era que yo vivía a 400 km. de ahí. De ese mismo lugar que se dice capital de una república.

2 Comments:

Blogger El Mostro said...

Pero los que viajan en el tren SE IBAN, es decir no eran porteños.
No te gusta BA ni los porteños, se nota. Tal vez la ciudad estaría mejor si no llegaran un palo de autos diarios o 2700000 de personas diariamente. O tal vez sería mejor que mudaran la capital a Rio Cuarto o San Luis, porfi!
Y si, los candidatos me tienen podrido.

20.5.07  
Blogger Moebius said...

A ver:
1) No hablo necesariamente de porteños, sino de "actitud porteña". De todas formas, la dialéctica entre Capital/Gran BA es una de constante repugnancia mutua que cuando se hace clara se hace en esos términos.
2) Me parece que BA es una ciudad desagradable, no sólo por lo obvio sino porque ahí "está todo". Es la política de la omnipotencia como se viene ejerciendo desde 1810 para acá.
3) La relación centro-periferia funciona al interior de las provicias también. Yo creo que habría que redefinir el sentido de lo republicano-federal, que en nuestra historia ha significado que las provincias existan pero subordinándose a los deseos de la Capital. No creo que por mudar la capital se solucionen los problemas, además que a esta altura sería imposible trasladar la capacidad productiva (de lo que sea), de BA a otra ciudad. Y además sería un error.

20.5.07  

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